Reflexión sobre la cuestión humana

Nada es más importante para un ser humano que los demás seres humanos.

     Nos confundimos a menudo pensando que la prioridad en la vida es el dinero, el poder, el trabajo, la imagen pública… Lo  prioritario, creo, es simplemente vivir.

     Resulta incoherente, incluso absurdo, intentar  vivir y sin tener en cuenta lo que es realmente uno mismo. De dónde viene. De qué esta hecho. ¿Refrescamos la memoria?

      Los seres humanos somos animales racionales, pero animales al fin y al cabo. Somos de los gregarios, esto significa que necesitamos de la  manada, del  grupo para  poder funcionar  en la  naturaleza; el grupo nos proporciona seguridad, nos hace sentir bien. Por eso es tan importante sentirse aceptado por los demás.  Es normal que la naturaleza  nos   programe  genéticamente  para  reproducirnos  evitando así  la extinción de la especie. Tenemos una particularidad y es que nuestras crías tardan muchos años en ser autosuficientes. Cuando estamos preparados físicamente nuestras hormonas nos incitan a buscar una pareja, procrear y además es preferible que sea estable para que colabore en la crianza de la prole. Estamos programados desde hace millones de años para ser así. Necesitamos una pareja, una familia,  a la sociedad en  general para  funcionar con  sana  naturalidad.  No querer partir de esta premisa es garantía de infelicidad.  Alguna cosa en nuestro interior no va a funciona bien y, aunque no queramos o no podamos verlo, se instalará un malestar en nuestro inconsciente que no cesará en su empeño hasta que vivamos de la manera más coherente a  lo que realmente  somos. Acorde  a  nuestro  papel  en  la  naturaleza. 

     Cuando vivimos de espaldas a lo que somos no nos sentimos del todo satisfechos,  tenemos la sensación de que nos falta algo. Intentamos buscar continuamente sustitutos varios, con mejor o peor fortuna, pero que lamentablemente no cubrirán del todo nuestras necesidades. 

     Si la especie humana ha conseguido evolucionar tanto es gracias a la cooperación de unos  con  otros. Muchas veces hemos oído decir que dos  cabezas piensan  mejor que  una sola. Es sabido que la consecución de cualquier objetivo, en grupo, siempre será más rápido y efectivo. El grupo, la sociedad, desempeña una función importante para nosotros. Resulta evidente que intentar tener una actitud   amable  y  sociable  con  nuestros  congéneres  siempre  aportará  un  mayor beneficio y estabilidad emocional.  La competición desmesurada, el querer trepar a toda costa, incluso perjudicando a otros. La actitud egoísta, el individualismo, El orgullo, la venganza… puede parecer  que  nos da  satisfacción a primera vista. Pero  esta es  momentánea  e insuficiente. No sacia. No llena. No puede hacerlo, va en contra de nuestra  propia  naturaleza. A medio y  largo plazo se  tornará en  problemas, lo que comporta mayor preocupación e insatisfacción.  Es sabido que siempre es mejor tener un amigo que nos pueda echar una mano en un momento de necesidad o tener la satisfacción de poder ayudarlo nosotros a él, que tener un enemigo que aprovechará la menor oportunidad para interferir en nuestra vida de forma negativa ( por aquello de la satisfacción a primera vista). Tener una actitud noble, empática, altruista con los demás y hacernos conscientes de las actitudes y gestos que tienen con nosotros sin duda nos hará seres mucho más felices, corto, medio y largo plazo. No hay que tener una cátedra para saber esto, ¿verdad?. Entonces igual vale la pena que maduremos la idea de convertirnos en animales racionales gregarios, en seres humanos con humanidad. Me temo que no bastará aparentarlo. Tendremos que trabajarlo e interiorizarlo hasta lo más recóndito de nuestro inconsciente. El mundo puede ser un lugar muy distinto.

 

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